sábado, 2 de enero de 2010

SOSTENIBILIDAD O PENSAMIENTO AMBIENTAL

Luz Arabany Ramírez C.

Facultad de Administración - Grupo de Trabajo Académico en Pensamiento Ambiental
Cra. 27 No. 64-60
Manizales, Colombia
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RESUMEN

El objetivo de la sostenibilidad asociado al concepto de desarrollo, no ha conseguido en términos generales revertir o reducir los efectos negativos (pobreza, brecha digital, migración, entre otros) del proceso de crecimiento económico, que predomina en un mundo cada vez más globalizado. Si estos esquemas o modelos establecidos durante tanto tiempo, no cumplen con las estimaciones previstas para ellos, es importante considerar otras formas de conocer, pensar, hacer y habitar el mundo.

La propuesta de un pensamiento ambiental se fundamenta en la concepción del ambiente de una manera amplia; lo ambiental debe empezar en el mundo material y llegar hasta el mundo inmaterial, y viceversa. De manera tradicional se considera que el ambiente está constituido y se refiere a los elementos físicos que dan soporte y rodean las actividades humanas. Sin embargo, la noción de ambiente no es ajena a la de sistema, y en este caso en particular, va más allá de una consideración material (medio ambiente). Lo ambiental abarca elementos físicos (tierra y naturaleza,) y procesos sociales, políticos, científicos y económicos (seres humanos y cultura), que están relacionados y no deben ser revisados de manera aislada.

Con base en una concepción del ambiente más amplia se habla del pensamiento ambiental. De manera complementaria se recogen planteamientos hechos desde el pensamiento sistémico, el pensamiento complejo y el pensamiento transdisciplinar, hechos por Fritjof Capra, Edgar Morin, Manfred Max-Neef, Augusto Ángel y Patricia Noguera, entre otros.

El pensamiento ambiental considera el ambiente como un sistema, en el cual se dan relaciones complejas entre elementos bióticos y abióticos, su estructura corresponde a tramas de vida entre urdimbres del orden y urdimbres flexibles. En este sistema emergen de manera permanente y aparentemente contradictoria diferentes niveles de la realidad, que va en un sentido diferente al sentido tradicional planteado por las exigencias económicas y sociales del mundo contemporáneo. El ambiente, desde el pensamiento ambiental, relaciona de manera armoniosa la relación entre los ecosistemas y las culturas.

Al establecer una forma diferente de aproximarse al mundo y a los problemas que enfrenta en la actualidad, es posible entonces hablar de maneras alternativas de mantener y preservar el mundo natural y las formas de sociedad que en él ha establecido el hombre.

Sustantivo: Desarrollo, Adjetivo: Sostenible
El concepto de desarrollo, sin ningún adjetivo, se relaciona de manera inequívoca al aumento económico. Se vincula con la “forma de producir y distribuir bienes, fruto del trabajo humano y que sirven para satisfacer necesidades humanas,… Por lo anterior desarrollo implica crecimiento”1. Sin embargo, en esta descripción, como en términos generales, la referencia al uso y agotamiento de recursos naturales, no se hace, o se deja para después.

El desarrollo para García se ha relacionado con frecuencia a la “aceleración del proceso de modernización como efecto de la actuación consciente e intencional de las élites de una sociedad y se ha aplicado sobre todo a los aspectos económicos del proceso”. A su vez la modernización entraña un cambio social, al “tránsito de una sociedad tradicional a una sociedad moderna, así como el resultado de dicha transición”2.

Al término desarrollo se le agrega un adjetivo que al mismo tiempo lo confronta, ‘sostenible’. La propuesta consiste en mantener o incluso aumentar los esquemas de consumo, uso de recursos, generación de desechos, y producción científica y tecnológica, y al mismo tiempo esperar que los ciclos de los elementos ‘naturales’ y las fuentes que proveen, permanezcan  en buen funcionamiento y disponibles.

El diseño y la aplicación de las actividades que posibilitan el desarrollo, van en contravía a las formas de habitar de los seres vivos y de las formas de  composición de los ecosistemas que los contienen. Vale la pena anotar que el ser humano ha decidido separarse del resto de especies vivas que habitan la tierra, y bajo esa misma consideración, la sostenibilidad, tal como se predica, no tiene posibilidades de suceder.

Para García ahora “Todo cuanto existe bajo la luz del sol se supone ahora llamado a desarrollarse de modo sustentable: las ciudades y los espacios naturales protegidos, los países y los sectores industriales, el mundo infradesarrollado y el supradesarrollado”3. Estima que la expresión ha tenido una amplia difusión pese a su vaguedad o incluso gracias a ella, pero eso mismo ha generado malentendidos; porque es una definición que se “resiste todos los intentos de una elaboración teórica consistente con los datos empíricos y que, a efectos prácticos, resulta (en el mejor de los casos) equívoca”. [Agrega que] “para sus partidarios… es el concepto capaz de superar el viejo conflicto entre economía y ecología [y] para los críticos, el abracadabra pronunciado para conjurar el dilema de una expansión duradera en un medio finito”4. Definiciones ‘más completas’ de desarrollo sostenible terminan por incluir la ciencia y la tecnología, y al ser humano.

La aplicación del concepto de desarrollo sigue vigente y en expansión para los países ya ‘desarrollados’; y el logro de la sostenibilidad, se ofrece y se busca en conjunto con los países que no lo son (en desarrollo o subdesarrollados). El desarrollo sostenible importante para el primer tipo de países; el crecimiento económico es la medida del poder, y la sostenibilidad de los recursos el punto de apoyo para hacerlo. Para el segundo tipo de países, la promesa del ‘desarrollo’ no termina por cumplirse, y desde esa realidad y perspectiva sus recursos siguen disponibles. El desarrollo sostenible sólo es una necesidad de los países desarrollados.

De la sostenibilidad al pensamiento ambiental

Leff5 hace una crítica fuerte al desarrollo sostenible como parte de la globalización económica y del neoliberalismo. Estima que la política del desarrollo sostenible está “desactivando, diluyendo y pervirtiendo el concepto de ambiente;… el discurso neoliberal afirma la desaparición de la contradicción entre ambiente y crecimiento”. La naturaleza, el ser humano que se considera fuera de ella y la cultura que configura, entran en la categoría de lo que puede ser medido como se mide el capital económico. Según Leff, la tecnología entra al proceso como el elemento encargado de “revertir los efectos de la degradación ambiental generados por los procesos de producción, distribución y consumo de mercancías”. Los productos tecnológicos se toman como las herramientas para solucionar la escasez de recursos y lograr la degradación de los residuos.

El concepto de ambiente ha sido sistemáticamente reducido, lo ambiental está referido a lo físico solamente. Sin embargo, la noción de ambiente no es ajena a la de sistema, y en este caso en particular, va más allá de una consideración material (medio ambiente). El ambiente abarca elementos físicos y procesos culturales, sociales, políticos y económicos, que están relacionados íntimamente y por lo cual no deben ser vistos de manera aislada. Una de las características relacionada con esta concepción de ambiente es que se refiere a todos los lugares, a todos los seres vivos y a todas sus actividades.

Para Morin6 la noción de sistema abierto (pensamiento sistémico) implica la noción de ambiente, y no sólo está lo físico como ‘fundamento material’, está el mundo como “horizonte de realidad más vasto, abierto más allá al infinito”, debido a que todo eco-sistema puede ser un sistema abierto dentro de otro eco-sistema más grande. La tradicional separación sujeto-objeto deja al sujeto en el ambiente, y lo aleja de su posibilidad de componer, observar y modificar desde adentro y desde afuera. El sujeto se considera una fuente de ruido y error, por lo que debe dejarse de un lado el determinismo del mundo de los objetos, y por el otro, la indeterminación del sujeto. Si se tiene en cuenta al sujeto, “la indeterminación se vuelve, entonces, riqueza, bullir de posibilidades, ¡libertad!” Morin7. Para Morin el sujeto y el objeto (sistema-ambiente) están uno dentro del otro.

Todo hace parte del mundo-de-la-vida-simbólico-biótico:

“No existe La Naturaleza ni La Cultura, sino eventos diversos de orden biótico y simbólico que tejen la vida. Todo el andamiaje científico-técnico sobre el cual se levanta el mundo de la vida contemporáneo, así como el andamiaje simbólico de cualquier cultura, se ha construido a partir de estas relaciones densas, caóticas, sistémicas y magmáticas.”8.

Visto según lo que plantea Capra9, el pensamiento ambiental se da por la ampliación del enfoque sistémico del ámbito social al mundo material. Vale la pena indicar que, a su vez, el ámbito social debe tener en cuenta la configuración del mundo natural. Capra considera que el diseño y la construcción de lo que llama ‘comunidades ecológicamente sostenibles’ deben tener en cuenta que las estructuras materiales y las estructuras sociales que la configuran, no se crucen con la propiedad que tiene la naturaleza de mantener la vida.

Al mismo tiempo para entender los sistemas vivos es necesario comprender la organización de los ecosistemas10. Los ecosistemas son redes complejas no lineales. Los ecosistemas son sistemas que requieren ser vistos de manera compleja, a su vez por observadores complejos; definir el nivel de detalle con el cual se aborda un estudio se convierte en un problema tan complejo, como el fenómeno mismo que se analiza.. El pensamiento complejo debe ser incorporado en la construcción de un pensamiento ambiental.

Para Morin, lo complejo no puede resumirse en una palabra, basarse en una ley o ceñirse a una idea simple. No es un concepto común o referido sólo a lo complicado, reúne “orden, desorden y organización y, en el seno de la organización, lo uno y lo diverso; esas nociones han trabajado las unas con las otras, de manera a la vez complementaria y antagonista; se han puesto en interacción y constelación.” [La complejidad  es] “tejido … de constituyentes heterogéneos inseparablemente asociados …, tejido de eventos, acciones, interacciones, retroacciones, determinaciones, azares, que constituyen nuestro mundo fenoménico [, de tal manera que tiene la forma de] enredado, inextricable, desorden, ambigüedad, incertidumbre …”11. El ambiente, al tener las características antes mencionadas, es complejo. El ambiente, como dice Morin que no separe lo estudiado de su contexto, y que no separe al que estudia del sistema estudiado, es complejo.

Para Noguera12 el pensamiento ambiental reúne la ética, la estética, la filosofía, la educación, la ciencia, la política, la tecnología y los estudios tanto urbanos como agrarios. Lo compara de manera opuesta con el pensamiento moderno, en el cual hay dominio de unos modos de ser sobre otros, hay competencia y dominio de unos saberes sobre otros, se escinde y se separa, hay direccionalidad y linealidad de los procesos. El pensamiento ambiental se despliega en la integralidad de los modos de ser del ser, invita a la construcción de saberes solidarios, realiza cruces, transversaliza ideas y ‘hace costuras de diferentes telas’, y la transversalidad y la interdisciplina caracterizan los procesos (pensamiento transdisciplinar).

La transdisciplinariedad además de considerar varias disciplinas para configurar una aproximación al ambiente, su entorno, sus elementos y sus relaciones, brinda la posibilidad de considerar que es un fenómeno en el cual se da un estado y de manera simultánea su contradicción. La transdisciplinariedad proporcionar un aspecto más en la composición del pensamiento ambiental. La mirada en clave de lo sistémico, lo complejo y lo ambiental puede tener más grosor, en tanto que, la transdisciplinariedad es una opción para acercarse a los fenómenos del mundo real, si se piensa y hace esa ‘realidad’ como una trama de red de redes heterogéneas.

Aún al reconocer el avance enorme del conocimiento científico en el siglo pasado, se evidencia que ese progreso no ha beneficiado a todos los organismos vivos por igual. La especialización del saber podría ser utilizada en el beneficio de más seres, en tanto que no se manifieste de manera aislada y autista. El gran avance del conocimiento científico se ha dado por la fragmentación del mundo, decisión entendible en la medida que son innumerables los fenómenos que en él se suceden y se estudian. Es la aplicación de esos conocimientos fragmentados sin una dirección y sin la estimación integral de una situación particular, lo que nos ha llevado a reducir el mundo y el conocimiento a fragmentos.

Ángel lo expresa así; “la consecuencia [de la especialización del conocimiento] ha sido la incapacidad de la ciencia moderna para entender y manejar sistemas [y su complejidad] y, por supuesto para ubicar al hombre dentro del sistema de la naturaleza.” 13.

Morin14 estima posible y un requerimiento obligado que haya una unidad de la ciencia, siempre y cuando sea “capaz de aprehender, al mismo tiempo, unidad y diversidad, continuidad y rupturas”, con una perspectiva transdisciplinaria o indisciplinaria. Vale la pena anotar que la indisciplina se puede tomar tanto en el sentido de falta de ciencia, como de ausencia de un buen comportamiento, y que esta última consideración lleve a una rebelión frente a lo establecido por la ciencia moderna de manera incorrecta, para que el hombre se acerque o sea parte del mundo.

Max-Neef15 introduce una idea de transdisciplinariedad como una forma de ver el mundo en la cual se tiene un mayor entendimiento y se va más allá de los ámbitos establecidos por las disciplinas de manera rígida. Con el lenguaje disciplinar se puede ‘describir’ algo como elemento aislado; una actividad transdisciplinaria se requiere para ‘explicar’ la relación entre elementos; y una experiencia transdisciplinaria se da para ‘entender’ algo en el marco de una participación personal que transciende las fronteras disciplinarias. Para Max-Neef la transdisciplinariedad: resulta de la coordinación entre todos los niveles jerárquicos de disciplinas (empírico, pragmático, normativo y de valores).

Max-Neef15 prefiere lo que llama una ‘transdisciplinariedad fuerte’, que se fundamenta en tres pilares: niveles de realidad, el principio del ‘medio incluido’ y complejidad. Los niveles de realidad permiten entender los diferentes modos de pensamiento. Max-Neef se apoya en la definición de realidad de Nicolescu, ‘eso que resiste nuestras experiencias, representaciones, descripciones, imágenes o formalizaciones matemáticas’; además la existencia simultánea de dos niveles de realidad o de dos mundos es posible, debe dejar de asumirse que hay sólo una realidad, completamente descrita y entendida en términos de razón pura15.

La lógica del medio incluido surge de tener en cuenta los que fueron tradicionalmente considerados, los pares mutuamente excluidos ‘A y no-A’ (día-noche, partícula-onda, sol-luna, masculino-femenino, razón-emoción, lógica-intuición, materia-espíritu, pragmatismo-misticismo, disciplina-transdisciplina, continuidad-discontinuidad, causalidad local-causalidad global). Tales pares son contradictorios si se analizan a través de una lógica clásica lineal* que se refiere a la existencia de sólo un nivel de realidad15.

Max-Neef recuerda que los diferentes niveles de realidad son comprensibles para el ser humano a través de la existencia de diferentes niveles de percepción. ‘Los niveles de percepción pueden ser activados como consecuencia de estados de conciencia inducidos por nuestra estructura física y órganos sensoriales’15.

El tercer pilar de la transdisciplinariedad, la Complejidad, es desarrollado por Max-Neef en los términos que propone Morin. Se requiere reformular la organización del pensamiento y del conocimiento, éstos deben ser complejos, al igual que lo es el mundo y la naturaleza. El pensamiento complejo debe ser ‘capaz de establecer ciclos de retroalimentación en términos de conceptos como todo-parte, orden-desorden, observador-observado, sistema-ecosistema, de tal manera que ellos permanecen simultáneamente complementarios y antagonistas’. El pensamiento complejo debe ser un pensamiento recursivo15.



Ambientalización del pensamiento

Puede hablarse de ambientalización, en tanto que se refiera a la transformación del pensamiento, y a la consideración del pensamiento como una forma de hacer. Ambientalizar un proceso de evaluación o diseño de un sistema, es considerar las dimensiones diversas que lo configuran. Ambientalizar un proceso es considerar al mismo tiempo, y relacionados, aspectos o factores que corresponden a la cantidad, la calidad, lo sistémico la complejidad, la transdisciplinariedad y las facetas múltiples [del proceso], de los seres vivos, de las sociedades que conforma y de la culturas que emergen de ellas.

Ambientalizar es permitir que haya más de un autor-actor en el sistema, más de un mirada sobre el comportamiento de los fenómenos que en él se suceden, más de una opinión para tomar las decisiones sobre la realización del sistema, y para visualizar las consecuencias de las mismas. Ambientalizar un proceso es también darle un lugar, estar atento a las afecciones que se esperan.

Los procesos ambientalizados surgen de miradas desde diferentes ángulos, y esas miradas no están sujetas a instrumentos de medición rígidos. Se introduce lo difuso para representar lo que sucede en los fenómenos de la realidad. La ambientalización consiste en ampliar la visión del sistema que inicialmente puede hacerse a partir de un solo corte longitudinal, para complementarla con cortes transversales o en diferentes sentidos. Se refiere a considerar características que no pueden ser estimadas con reglas de medición rígidas, y van Gigch16 lo expresa así: procesos de razonamiento y predicción basados en el juicio y la intuición, utilización de una terminología conceptualmente vaga, elaboración de generalizaciones que no se pueden hacer sobre leyes, explicaciones a partir de relaciones causales sin posibilidad de prueba, y aceptación de datos subjetivos.

Ambientalizar es tener en cuenta más que la dimensión física y cuantificable de los seres vivos, de los grupos sociales que forman, y de los productos tecnológicos que utilizan. Es una visión que cambia la forma en la cual se crea-construye y relaciona el ser humano a través de un producto tecnológico con el resto de las actividades del mundo, relación que debiera propender por hacer que las sociedades y las culturas establezcan relaciones armónicas con los demás sistemas que componen el ambiente.

Para el pensamiento ambiental no hay separación entre el fenómeno y lo que de él emerge. El sistema ambiental y sus procesos están en constante innovación, y no se puede afirmar cuál de los dos la inicia; ambos tienen la posibilidad de dar-afectar y de recibir-afectar, y una vez surge el ciclo, se torna recursivo. La innovación se da cuando la sociedad se transforma por el conocimiento y ambos se transforman mutuamente; es un proceso social, no lineal, dinámicamente complejo, y con resultados inciertos, ya que las causas desaparecen. Es un proceso histórico que se sostiene sobre una base de capacidades acumuladas, que hace que fenómenos aparentemente simples se conviertan en complejos.

El pensamiento ambiental debe estar atento a su forma de implementación. Debe considerar los valiosos aportes que hace para contrarrestar la escisión, al mismo tiempo que encuentra formas de expresión, apoyado en la emergencia del cruce de diversas disciplinas. Augusto Ángel Maya enuncia claramente la situación en la cual nos encontramos:

“La perspectiva ambiental, bondadosa en sus objetivos, esconde, sin embargo, una camuflada ambivalencia. Sus pretensiones holísticas le impiden limitar su acción a un campo concreto, de la misma manera que sus ideales de interdisciplinariedad no le permiten desarrollarse como ciencia autónoma. El peligro inmanente en esta perspectiva es que acabe por convertirse en una hermosa utopía, pero sin suelo real en la actividad cotidiana. Si ello es así, lo ambiental puede convertirse y de hecho se ha convertido parcialmente, en la que todos pueden participar, pero que todos pueden eludir.” 16

El pensamiento ambiental se refiere a ver y a transformar las relaciones y las emergencias que surgen de las culturas, concebidas las culturas como las maneras del pensar-hacer, del crear-producir, de dar forma al mundo; el pensamiento ambiental se refiere a la poiésis. El pensamiento ambiental se hace y tiene lugar en el ambiente, que de manera amplia se refiere de nuevo, a la emergencia la relación entre los ecosistemas y las culturas. Por lo anterior, lo ambiental no se refiere a una ciencia única y global, sino a una mirada particular para cada cultura; lo ambiental surge de cada cultura.

Referencias

1. García, E. Medio Ambiente y Sociedad, la Civilización Industrial y los Límites del Planeta. p.149. Madrid: Alianza Editorial (2004).
2. García, E. Medio Ambiente y Sociedad, la Civilización Industrial y los Límites del Planeta. p.193. Madrid: Alianza Editorial (2004).
3. García, E. Medio Ambiente y Sociedad, la Civilización Industrial y los Límites del Planeta. p.145. Madrid: Alianza Editorial (2004).
4. García, E. Medio Ambiente y Sociedad, la Civilización Industrial y los Límites del Planeta. p.146. Madrid: Alianza Editorial (2004).
5. Leff, E. Globalización, Racionalidad Ambiental y Desarrollo Sustentable. S. d. http://www.union.org.mx/guia/poblacionyambiente/globalizacion.htm (2007).
6. Morin, E. Sobre la interdisciplinariedad. Pensamiento complejo - Complejidad, caos e incertidumbre en la era planetaria. http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/morin_sobre_la_interdisciplinaridad.pdf (1994).
7. Morin, E. Introducción al Pensamiento Complejo. Barcelona: Editorial Gedisa. p. 68 (1994).
8. Noguera, A. P. El Reencantamiento del Mundo: Ideas Filosóficas para la Construcción de un Pensamiento Ambiental Contemporáneo. Manizales, México: Universidad Nacional de Colombia, PNUMA. p 108 (2004).
9. Capra, F. Las Conexiones Ocultas, Implicaciones Sociales, Medioambientales, Económicas y Biológicas de una Nueva Visión del Mundo. Barcelona: Editorial Anagrama. p. 22 (2002).
10. Capra, F. Las Conexiones Ocultas, Implicaciones Sociales, Medioambientales, Económicas y Biológicas de una Nueva Visión del Mundo. Barcelona: Editorial Anagrama. p. 22, 137, 274 (2002).
11. Morin, E. Sobre la interdisciplinariedad. Pensamiento complejo - Complejidad, caos e incertidumbre en la era planetaria. http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/morin_sobre_la_interdisciplinaridad.pdf (1994).
12. Noguera, A. P. El Reencantamiento del Mundo: Ideas Filosóficas para la Construcción de un Pensamiento Ambiental Contemporáneo. Manizales, México: Universidad Nacional de Colombia, PNUMA. p 20 (2004).
13. Ángel Maya, A. La Aventura de los Símbolos: Una Visión Ambiental de la Historia del Pensamiento. Bogotá: Ecofondo. p 18 (2000).
14. Morin, E. Sobre la interdisciplinariedad. Pensamiento complejo - Complejidad, caos e incertidumbre en la era planetaria. http://www.pensamientocomplejo.com.ar/docs/files/morin_sobre_la_interdisciplinaridad.pdf (1994).
15. Max-Neef, M. Foundations of transdisciplinarity. Ecological Economics 53, 5 – 16 (2005).
16. Gigch, J. P. van. Teoría General de Sistemas. México: Editorial Trillas. p. 199 (1987).
17. Ángel Maya, A. La Aventura de los Símbolos: Una Visión Ambiental de la Historia del Pensamiento. Bogotá: Ecofondo. p 18 (2000).


Fuente: http://www.upc.edu/sostenible2015/IICongres/articles-1/59_Luz_Arabany.doc

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