sábado, 6 de febrero de 2010

ACUÍFERO DE OGALLALA

95% del agua potable de Estados Unidos es subterránea. Las fuentes de agua se están secando debido a que los granjeros de las praderas altas tejanas bombean el líquido más rápido de lo que la lluvia las rellena. El acuífero más grande de Estados Unidos, el Ogallala, se está empobreciendo a una tasa de 12.000 millones de metros cúbicos (m3) al año. La reducción total a la fecha llega a unos 325.000 millones de m3, un volumen que iguala el flujo annual de 18 ríos del estado de Colorado. El Ogallala se extiende de Texas a Dakota del Sur y sus aguas alimentan a un quinto de las tierras irrigadas de Estados Unidos. Muchos granjeros en las praderas altas están abandonando la agricultura irrigada, al darse cuenta de las consecuencias de un bombeo excesivo, y de que el agua no es un recurso inagotable.

Fuente: http://www.bbc.co.uk/spanish/especiales/agua/default.stm

Estados Unidos: Ogallala, el acuífero más grande del país, pierde sus reservas

Ogallala es un vocablo de los indios sioux, que siginifica “los desparramados de las planicies”. Y es el nombre del mayor acuífero de los Estados Unidos, que abarca una superficie de aproximadamente medio millón de kilómetros cuadrados, desde el norte de Texas hasta Nebraska y Dakota del Sur, y contiene un volumen de agua equivalente al del lago Hurón. El Ogallala no es un lago subterráneo. Es una estructura esponjosa, cuya formación se inició hace 20 millones de años por el deslave gradual de grava y arena de las Rocallosas. La mayor parte de su contenido es agua fósil. Hasta los años cuarenta del siglo pasado, el acuífero permanecía sin exploración y la agricultura en las grandes planicies descansaba en un régimen de lluvias irregular. La labranza para cultivar trigo en las planicies aflojó la frágil capa vegetal y los vientos incrementaron la erosión eólica. Después de la Segunda Guerra Mundial comenzó el uso intensivo del acuífero y hoy en día el Ogallala permite irrigar más de 6.5 millones de hectáreas dedicadas al maíz, sorgo, soya y trigo. Tratándose de agua fósil, la recarga del acuífero es muy lenta. Por eso la extracción de agua del lago excede en 160 % la tasa natural de recarga del acuífero y el nivel del manto desciende rápidamente. De continuar esta tendencia, dejará de ser un acuífero productivo en 40 años. Cuando esté agotando su potencial productivo, hacia el año 2040, la población de Estados Unidos llegará a 510 millones de habitantes, lo cual provocará una fuerte reducción de la superficie cultivable por habitante: de 0,7 a 0,3 hectáreas per capita.

Fuente: http://www.es.irc.nl/page/19540

Investigadores estudian los lagos de playa relacionados con el acuífero Ogallala

Por Don Comis


Investigadores del Servicio de Investigación Agrícola (ARS) están estudiando el papel de los miles de lagos de playa en las praderas altas sureñas en mantener la limpieza de las aguas cada vez más limitadas del acuífero Ogallala, el cual es el acuífero más grande de Norteamérica.

El acuífero Ogallala se extiende debajo de ocho estados en EE.UU. Foto cortesía del Servicio Geológico de EE.UU.

Lagos de playa son lagos efímeros que se forman cuando el agua de lluvia llena las depresiones naturales de arcilla en el paisaje. El fisiólogo de plantas Dennis Gitz, quien trabaja en la Unidad de Investigación de la Erosión Eólica y Conservación de Agua mantenida por el ARS en Lubbock, Texas, descubrió que esta agua fluye lentamente sin pausa hacia abajo en el acuífero, contribuyendo a su recarga.

La tasa de recarga para los campos agrícolas por encima del acuífero Ogallala es insignificante. Por esta razón, hay muchas preocupaciones sobre este recurso de agua casi finito.

Parte de la pregunta sobre las playas es si la tasa de recarga es suficientemente importante para justificar su protección con barreras vegetativas de maicillo o del césped Panicum virgatum. Si es así, las barreras de césped asegurarán que las playas continúen a proveer cantidades significantes de agua limpia al acuífero y ayudarán a extender su vida útil.

Para medir la tasa de recarga del acuífero para tanto los campos agrícolas como las playas, Gitz y colegas de la Universidad de Texas Tech están usando termómetros de suelo para seguir la pista del movimiento del agua de lluvia por el suelo. Los termómetros siguen la pista del agua de lluvia detectando cambios súbitos en temperatura donde el agua de lluvia deja de filtrar.

En un estudio que mostró una buena concordancia entre las indicaciones de los termómetros y las indicaciones reales de la infiltración de agua, los científicos demostraron que la idea de utilizar los termómetros sí trabaja. Los termómetros son muchos menos costosos que otros métodos de seguir la pista de la infiltración del agua de lluvia.

Gitz ha instalado un banco de instrumentos en 14 playas y está desarrollando instrumentos para 16 playas adicionales. Estos incluyen instrumentos para estaciones meteorológicas, así como para medir los niveles de agua. Él usará los datos de estos instrumentos para calcular las tasas esperadas de evaporación de agua para compararlas con las pérdidas reales de agua. La diferencia mostrará la cantidad del agua que ha infiltrado en el suelo debajo de los lagos.


La lluvia que pasa más allá de la zona de raíz es una fuente importante de agua para recargar el acuífero Ogallala. Foto cortesía de Dennis Gitz.
Si la tasa de recarga para las playas resulta ser insignificante, los granjeros podrían considerar manejarlas como terrenos de pasto o para actividades de recreo.

Lea más sobre esta investigación en la revista 'Agricultural Research' de abril 2008.

ARS es la agencia principal de investigaciones científicas del Departamento de Agricultura de EE.UU.

Fuente:http://www.ars.usda.gov/is/espanol/pr/2008/080402.es.htm

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